La entrega de Manuel Antonio Noriega en 1990: cómo terminó su régimen tras la invasión de Panamá

El 3 de enero de 1990, el exlíder militar panameño Manuel Antonio Noriega se entregó a las fuerzas militares de Estados Unidos, poniendo fin a semanas de tensión tras la invasión de Panamá y cerrando uno de los capítulos más controvertidos de la historia política reciente del país.

El contexto: la invasión de Panamá

La entrega de Noriega fue consecuencia directa de la invasión estadounidense iniciada el 20 de diciembre de 1989, conocida como Operación Causa Justa.
Washington justificó la intervención alegando la necesidad de capturar a Noriega, acusado de narcotráfico y lavado de dinero, proteger a ciudadanos estadounidenses y restaurar el orden democrático en Panamá.

En cuestión de días, las Fuerzas de Defensa de Panamá fueron derrotadas y el control militar del país llegó a su fin.

El refugio en la Nunciatura Apostólica

Tras la invasión, Noriega logró evadir su captura y se refugió en la Nunciatura Apostólica, sede diplomática del Vaticano en Ciudad de Panamá. Durante más de una semana, el edificio permaneció rodeado por tropas estadounidenses.

En un episodio que dio la vuelta al mundo, los militares recurrieron a tácticas de presión psicológica, incluyendo música a alto volumen, con el objetivo de forzar su salida sin violar la inmunidad diplomática del lugar.

La entrega y extradición

Finalmente, el 3 de enero de 1990, Noriega se entregó de manera voluntaria. Ese mismo día fue trasladado a Estados Unidos, donde enfrentó un proceso judicial por conspiración, narcotráfico y lavado de dinero.

En 1992, un tribunal estadounidense lo declaró culpable, convirtiéndolo en uno de los pocos exjefes de Estado latinoamericanos juzgados y condenados en ese país.

Consecuencias políticas e históricas

La caída y entrega de Noriega marcó:

  • El fin de más de dos décadas de control militar en Panamá.

  • El inicio de una nueva etapa política bajo gobiernos civiles.

  • Un precedente histórico sobre la intervención extranjera en América Latina y sus implicaciones legales y humanitarias.

Tras cumplir parte de su condena en Estados Unidos, Noriega fue extraditado a Francia y posteriormente devuelto a Panamá, donde enfrentó causas pendientes. Falleció en 2017, pero su figura continúa generando debate dentro y fuera del país.

Un episodio que aún genera debate

Más de tres décadas después, la entrega de Manuel Antonio Noriega sigue siendo objeto de análisis histórico y político. Para algunos, representó el fin de una dictadura; para otros, un ejemplo claro del alcance del poder estadounidense en la región.

Lo cierto es que su rendición en 1990 sigue siendo un punto de inflexión en la historia contemporánea de Panamá.

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